¿Cómo invertir con éxito? Segundo, entiende qué es lo principal en tu decisión de inversión.

 

Seguimos con nuestra guía financiera, en la que en siete puntos intentaremos darte las bases para invertir con éxito, y ¡con el mínimo riesgo!

Aunque como te explicamos en este segundo artículo, no es la seguridad, como la entendemos habitualmente lo que debería regir las decisiones de inversión.

¿Entonces qué  es lo principal en nuestra decisión?

 

Habitualmente creemos que la seguridad es la ausencia de fluctuación en la cotización de nuestras inversiones; solemos tener “miedo” a que nuestras inversiones bajen mucho, obvio, pero también incluso a que suban mucho, por aquello de “mas fuerte será la caída” así que vivimos nuestras inversiones como si fueran una montaña rusa.

Pero analicemos un poco más que supone hacer una inversión para entender en qué debemos fijarnos.

Como decíamos, pensamos que la seguridad sólo tiene que ver con la ausencia de esas fluctuaciones, pero no pensamos en otros factores que pueden suponer mucho más riesgo.

 

Por ejemplo, todos sabemos que una cuenta de ahorros con interés fijo o bien los bonos soberanos de determinados países son considerados inversiones “seguras” ya que al ser a tipo fijo no suponen ninguna fluctuación, pero ¿qué pasa cuando el interés que ofrecen esos productos está por debajo del aumento del coste de la vida?

 

Pues que obviamente perdemos dinero cada año que pasa con lo que aparece el que, desde nuestro punto de vista, es lo mas importante que debemos tener en cuenta para decidir una inversión la conservación del poder adquisitivo.

Esa conservación del poder adquisitivo supone que cuando decidamos sobre nuestra inversión la conservación del capital a lo largo de la duración de dicha inversión deberá tener en cuenta esa subida del coste de la vida, la inflación,  ya que si no lo único “seguro” es que perderemos dinero.

 

¿Pero cómo funciona la inflación?

 

Para ejemplificar cómo funciona la inflación, que provoca esa pérdida de dinero,  podemos utilizar el siguiente ejemplo. Si tenemos 100 Euros y nos los invertimos en nada y suponemos una inflación del 2%, en diez años ese dinero sería equivalente a sólo 80 Euros; pero si lo invertimos en un producto que sólo nos de un 1% de interés igualmente hubiéramos perdido dinero al ser su valor en diez años equivalente a sólo 90 Euros, pese a haber estado invertido, eso si en un producto que no es apropiado para la situación de inflación.

 

Como conclusión, debemos entender que si no queremos perder dinero, que es lo que buscamos cuando hablamos de “seguridad”, nuestra decisión debe estar regida por la conservación del poder adquisitivo teniendo en cuenta la inflación.

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