Inversión única vs. Inversión periódica

 

¿Creéis que invertir 10.000 de una sola vez o hacerlo con aportaciones periódicas tiene el mismo resultado?

¡La respuesta quizás os sorprenda!

En nuestro blog hemos explicado diferentes formas de invertir, que en nuestro caso suelen estar vinculadas a un seguro, como en nuestro post sobre los Unit Linked. También hemos querido que seáis conscientes de que supone conocer vuestro tipo de perfil de riesgo frente a las inversiones que os permita seleccionar mejor cómo invertir.

 

En esta entrada queremos ir un paso más allá y compartir cómo aportar algo de dinero de manera periódica puede ayudarnos a ahorrar.

 

En principio, si no nos paramos a analizarlo diríamos que la inversión del mismo capital en un producto financiero es igual de rentable si la realizamos de una vez o lo hacemos de manera periódica, pero vamos a comprobarlo.

Como decíamos, supongamos que disponemos de 10.000 Euros para invertir, y dado que ya hemos explicado que los fondos son una buena opción decidimos realizar dicha inversión en un fondo de inversión.

Tomamos un periodo de 20 años, el mismo horizonte de inversión para ambas opciones, y montamos un periodo ficticio de fuertes subidas y bajadas en el mercado, que se pueden ver en el cuadro en la columna de valor liquidativo.

Podemos comprobar que la inversión única se comporta de la misma manera que el fondo, subiendo y bajando con el mercado para volver a tener el mismo valor de inicio, igual que hace el fondo, lo que supone que acabe sin rentabilidad en los 20 años del periodo.

 

Las aportaciones periódicas se comportan de una manera diferente, aprovechando las fluctuaciones del mercado para conseguir una rentabilidad del más del 24% al final de los 20 años, lo que queda muy claro en la gráfica adjunta.

 

 

Inversión periódiodica

 

Inversión periódica

 

¿Dónde está el secreto de la inversión periódica?

 

Parece mentira que una inversión de la misma cantidad y con el mismo horizonte se comporte de una manera tan diferente, pero se puede explicar mediante dos claves:

Cuanto mayor sea la frecuencia de la aportación, más se reduce el riesgo de invertir en un mal momento. Así un plan basado en aportaciones mensuales reduce el riesgo de la inversión en toda su vida y además, nos ahorramos el tener que dedicar tiempo a buscar el día exacto para invertir, ya que a largo plazo será irrelevante.

En una inversión periódica las rentabilidades serán más consistentes, lo que significa que aunque los planes de inversión periódica no mejoran la rentabilidad por si mismos, si que son buenos para obtener rendimientos que aprovechen las subidas y bajadas del mercado para conseguir promediar el resultado final.

Está claro que las inversiones también dependerán del producto que elijamos, el tipo de fondo, o una cesta de ellos mediante un Unit Linked y también de la capacidad de gestión de la entidad con la que contratemos. Aún así la opción periódica ofrece muchas ventajas.

 

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